Thursday, March 16, 2006

Crisàlida

He pintado la oscuridad con una sombra.
Mis ojos callan.
Empolvado el tiempo reposa en mis pestañas,
las làgrimas congeladas etiquetan mis pecados.
Soy un astro durmiente
oprimido en una tùnica blanca.

Me suspendo de un hilo de oro,
esperando nacer.
Llora el viento de la noche
al acariciar los bordes dulces de mi jaula,
un prisma de azùcar que me abraza
silencioso.
Soy un torniquete de seda,
de cabello seco y ciega piel;
insertado en el vientre de la noche.

Apretado en un arrullo infinito,
duermo anestesiado e insensible.
Me pierdo en laberintos de una sola dimensiòn,
mosaicos de siluetas veloces.
Me inmovilizo,
esperando mi tiempo.
Ayuno la perfecciòn de los amantes,
Paralizado en un capullo transparente
me alimentan sueños lìquidos.

Cada poro es el umbral de una nueva vida,
pero aùn no poseo alasa de fuego
que quemen las paredes grises
de esta càpsula de tela.
Para nacer con la impaciencia de las aves.
Para derretir este refugio fràgil
con una aureola de feromonas.
Y romper en mil reflejos
este caleidoscopio opaco.....

Esperando despertar.....
Esperando ser libre.....
Esperando...



Por las comisuras de tus pàrpados
veo correr destellos tibios y transparentes;
tus ojos siempre han sido un paisaje,
hoy tiemblan y llueven,
es un paisaje desolado,
un arco iris roto
en un cielo sin estrellas.

Puedo percibir el dulce sabor de tu tristeza,
el latido del nudo en tu garganta
y tus sueños desfalleciendo.

No te derrumbes ahora,
no te dejes extinguir;
aunque no te dejarè de querer
si dejas de brillar.